Pues si, trístemente ya se acabaron las vacaciones (que cada vez parecen ser más cortas) y ya la vida comienza a volver a la normalidad.
El problema radica en que la rutina afecta poco a poco el cerebro y esto es por falta de uso. Nos acostumbramos a hacer las cosas automáticamente, sistemáticamente y sin analizarlas, lo que nos va durmiendo poco a poco las capacidades neuronales.
Pero no todo está perdido, aquí vienen algunos consejos para que no se nos desenchufen las neuronas:
El problema radica en que la rutina afecta poco a poco el cerebro y esto es por falta de uso. Nos acostumbramos a hacer las cosas automáticamente, sistemáticamente y sin analizarlas, lo que nos va durmiendo poco a poco las capacidades neuronales.
Pero no todo está perdido, aquí vienen algunos consejos para que no se nos desenchufen las neuronas:
- Hacer ejercicio. El ejercicio nos quita el estress además de que aumenta el flujo sanguíneo que nos llega a la cabeza.
- Tomar complementos vitamínicos: La dieta cotidiana muchas veces no cumple con todos los requierimientos que nuestro organismo necesita, a veces es necesario complementar nuestra dieta con algún complejo vitamínico. Siempre consulte al médico y por favor, no se automedique.
- Ejercitar las neuronas: A nuestro cerebro le gusta estar ocupado, hay que hacer crucigramas, jugar ajedrez, armar rompecabezas, jugar sudoku...
- Usar la mano no dominante: Coma, escriba, abra la crema dental, lávase los dientes, abra el cajón con la mano que más trabajo le cueste usar. Péinese, báñese, píntese, aféitese, lave los dientes con su mano no dominante.
- Lea en voz alta: Se activan distintos circuitos que los que usa para leer en silencio.
- Aprenda algo nuevo. Cualquier cosa puede servir, aprenda fotografía, cocina, yoga, estudie un nuevo idioma.
- Cambie las cosas de lugar: Al saber dónde está todo, el cerebro ya construyó un mapa. Por ejemplo, cambie el lugar del pote de la basura; verá la cantidad de veces que tirará el papel al viejo lugar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario